jueves, agosto 24, 2006



Lisboa 7


Lisboa lleva hoy lágrimas de lluvia y brillan sus gastadas piedras.

No disminuye la intensidad de tus pisadas y una lenta cadencia se adueña de mis deseos.

Inmóvil mi espíritu observa el ajetreo del tranvía 28 cuando desciende por Graça, a estas horas abarrotado de turistas, 23 asientos y 39 ocupantes de pie.

Tus ojos expectantes desbordados de emoción, tus palabras y tu mismo, prendidos quedasteis en el horizonte de la luna.

No se abrió paso entre la guardia pretoriana que el fado hoy guarda mis sueños.

Hoy conmigo baja el Tejo acompañando suspiros de aire en rizada superficie gris iluminada, mientras en la Baixa se agolpan tus pisadas, aromas y recuerdos.

4 comentarios:

Luis dijo...

Qué recuerdos tan bonitos de Lisboa, con esas cuestas donde serpentean los funiculares amarillos y los tranvías. Esas noches escuchando fados. Esos pasteles de Belem. Ese ambiente tan melancólico. En fin, maravillosa ciudad.
Gracias por tu visita, seguiré colándome por tu rincón.

Tomás dijo...

Bello texto, cargado de sentimiento y con cierto aire de melancolía al fondo, melancolía que arrastra las aguas de ese Tajo seductor y arrogante cuando vierte suspiros en el estuario.
Gracias por compartirlo

gaia56 dijo...

Luis sé bienvenido a mi espacio... yo también paserá por el tuyo.
Lisboa descubre mi yo más relajado, mas hondo, un yo muy sincero...
Tomas, estoy de acuerdo contigo en lo del Tejo seductor y arrogante

cecilia dijo...

Mi calle favoria de lisboa, como me alegro de que hayas puesto esta foto. um beso