domingo, julio 02, 2006



Os cuento una historia.
CONCHA BUIKA



El 3 de octubre de 2003, después de un día de trabajo en Madrid, arrastré a mis compañeros al Café Central, en la Plaza del Ángel, al lado de la plaza Santa Ana. Es un lugar al que siempre vuelvo desde hace más de treinta años. Os lo recomiendo, aunque no necesitan ninguna recomendación.
Cantaba una mujer negra, música de jazz, afro, improvisación del lujo acompañada de bajo, percusión y piano. Desde elñ primer momento me resultó muy cercana, nos miramos y sostuvimos la complicidad casi todo su concierto. Yo escribía en mi libreta, como siempre, es un vicio para mi, de hecho le hice un poema esa noche. Algún día lo colgaré en el blog.

Al acabar su concierto saludo a sus amigos y vino hacia mí, me preguntó qué había escrito, yo le leí algo, hablamos un rato, le dije lo mucho que me había gustado mucho su concierto, lo que había disfrutado con sus improvisaciones, su mezcla de culturas en la voz y en sus caderas, la sensualidad de su voz... Hablamos de la vida y ella escribió una frase en mi libreta: "Que la luz del genio que llevas dentro te guíe más que la mujer que va por fuera".
Me quedé enamorada de su frase y pensativa he vuelto a ella algunas veces. Hoy 1 de julio de 2006 unas amigas me han regalado un disco suyo, en la portada viene su foto, esos ojos y su boca me resultaron inconfundibles. No volví a saber más de ella, pero hoy Concha Buika de nuevo, esta vez en mi casa, en mi salón sonando maravillosamente... Le mandaré mi poema por correo electrónico en cuanto encuentre su web.

Enhorabuena Concha Buika por tu nuevo disco, sigues siendo magnífica. Brindo por tí, por tus discos y por tus muchos éxitos que te están esperando.

2 comentarios:

Tomás dijo...

Gracias a ti he descubierto la música de esta cantante, y sobre todo su voz. Pero también has traído recuerdos de mis años en Madrid, de las Plazas de Santa Ana y del Ángel... y de ese lugar de encuentro de etnias y músicas diversas que es el Café Central.
Saludos.

gaia56 dijo...

Siempre vuelvo al Café Central y siempre recupero el mismo estado y disfrute de la música.
Tomás merece la pena volver, no lo dudes.
Saludos.