
APAMEA
Siria.
Apareces en mi siesta,
te detesto, me despiertas,
insistes altiva, esplendorosa,
alineadas tus columnas
te paseo.
Me convences rotunda
con tu encanto,
me acerco a tus piedras
y mi mano te acaricia,
escucho carruajes
que salen a mi encuentro,
detienen el paseo
templos, tiendas,
fuentes, termas,
placeres amigos que comparto.
Dominas ricos valles
que han vivido tus encuentros,
te habitaron multitudes
cuyos ecos aún velas,
intercambias tus poderes
y callada te despiertas,
nos regalas tu historia,
y te creces
ante curiosos visitantes
que pasean soledades
abrazados a tus piedras.
Siria.
Apareces en mi siesta,
te detesto, me despiertas,
insistes altiva, esplendorosa,
alineadas tus columnas
te paseo.
Me convences rotunda
con tu encanto,
me acerco a tus piedras
y mi mano te acaricia,
escucho carruajes
que salen a mi encuentro,
detienen el paseo
templos, tiendas,
fuentes, termas,
placeres amigos que comparto.
Dominas ricos valles
que han vivido tus encuentros,
te habitaron multitudes
cuyos ecos aún velas,
intercambias tus poderes
y callada te despiertas,
nos regalas tu historia,
y te creces
ante curiosos visitantes
que pasean soledades
abrazados a tus piedras.
"Lo que más me gusta es ir donde nunca he estado" dice la fotógrafa estadounidense Diane Arbus. Estoy de acuerdo, pero no me importaría volver a Apamea.
1 comentario:
Que maravilla es éste espacio. Un crisol de costumbres, ideas, culturas, fronteras, etc... y todo llevado de una mano que conjuga el ritmo, el tiempo, el silencio y la palabra.
Felicidades por tu blog: estás haciendo música.
Publicar un comentario