martes, noviembre 07, 2006

















HACIA ADENTRO, HACIA AFUERA.



¡Abuela!, gritaba Clarita, al dar la vuelta a la esquina de la calle y encontrar en el balcón la figura amorosa y cotidiana de su abuela Gloria que levantaba la mirada y sonreía mientras bailaban sus, aún brillantes, ojos negros. Al instante, la labor era abandonada en una silla mientras la cara de Clarita se abría al nuevo encuentro fundiéndose las dos, abuela y nieta, en un abrazo fuerte y cálido. Después el chocolate, los bizcochos y el intercambio apresurado de aventuras del día en el colegio que la abuela replicaba con el relato las peripecias que había disfrutado en su juventud.

¿Para qué necesitas estar todo el día de vigía si sabes que Clarita viene a verte todas las tardes? Decía Elvira a su hermana desde un rincón del salón cuando, una tarde tras otra, Gloria se instalaba en el balcón enredando el tiempo de sus manos y sus ojos con la labor cotidiana del bordado. Gloria se asomaba diariamente al mar gris del asfalto de la calle principal de la ciudad de provincias en la que vivía y revivía la vida de todo quien pasara por su calle.

- Elvira mira a la hija de Dña. Consuelo va casi desnuda con escote, sin manga y esa camisa tan corta, va a coger un resfriado. Estas chicas de hoy aunque son muy listas parece que no saben vestir.

- ¡Qué guapo pasa hoy Don Arturo!. Le sienta bien el nuevo cargo, a su padre le hubiera encantado verle tan honrado y bien situado.

- Esta tarde se ve que no sale Mercedes, ayer tenía catarro y ya pasaron sus amigas a la iglesia camino del rosario.

- Parece que este otoño aún está de primavera, no han caído las hojas del plátano de enfrente.

- ¿Elvira por qué no te asomas un rato? Tú siempre escondida, casi en la oscuridad, parece que tienes miedo a la vida
.

¡No necesito ver la vida de los demás para vivir la mía!, contestaba paciente Elvira a su hermana mientras seguía tricotando jerseys y bufandas para el invierno de toda la familia.

El viento, la luna, la nieve en su balcón, los paseantes en la acera y aquel sol de otoño, que aún al mediodía calentaba su sillón, parecían objetos cotidianos en la vida de Gloria, al igual que las tijeras y la aguja que la acompañaban todo el día. A pesar de su avanzada edad, y las piernas truncadas aquella mañana de abril, esta abuela estaba al tanto de todos los acontecimientos en la pequeña ciudad de provincias.

Elvira, en cambio, vivía ensimismada en un mundo interior ajena a cualquier suceso de la realidad cotidiana de la ciudad que fuera distinto de los que afectaban exclusivamente al mantenimiento de la casa que las dos hermanas compartían desde hace unos años cuando las dos quedaron viudas.

Y es que vivir es un ejercicio que cada uno administra según su saber, querer y poder, hacia adentro, hacia fuera…


Dice José Hierro en un fragmento de un poema del llibro Con las piedras, con el viento

El viento no escucha. No
escuchan las piedras, pero
hay que hablar, comunicar,
con las piedras, con el viento.

Hay que no sentirse solo.
Compañía presta eco
.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Es interesante la reflexión, a pesar de su obviedad. Tal vez eso la hace interesante.
Vivir, creo, en la mayoría de los casos es una especie de vaivén, un zarandeo de la realidad. Pero no por ello se dejan de tener opciones.

Bién traído el poema de Hierro. Invita a dignificar tanto vivir hacia dentro como vivir hacia fuera.

arrago.

gaia56 dijo...

Efectivamente arragô es bueno tener opciones y escoger... aunque a veces no sea ni libre, ni conscientemente. Últimamente los poemas de José Hierro me dan alcance en cualquier situación.

Paula dijo...

Como en un columpio, donde delante y detras, o afuera y adentro, son las dos caras de la misma moneda

y una es el impulso de la otra

bello texto

MORGANA dijo...

Las ventanas son como los espejos, a veces nos vemos reflejados, otra veces deseamos ser.
Bellisimo y sabio poema de Hierro.
Hermoso post.
Me asomo a tu ventana para dejarte unos besos.

gaia56 dijo...

Tal vez tengas razón, Paula, y en realidad todo sea las dos caras de una misma moneda... y tal vez la realidad sea lo que vemos reflejado en el espejo, es decir lo que queremos ver.

Besos para todos.

Virgen dijo...

Extasiada con la lectura de tus letras, imagenes e ideas... ademas claro de una -flor- mas del Maestro Hierro.

Un Beso lleno de alternativas.

P.D. Te he puesto en mis -links- espero no te moleste.

Patus dijo...

Así es Gaia, cada uno vive a su manera...lo importante es respetar al que es distinto a uno.
Hermoso el poema... es tan bueno comunicar, supongo que estamos aquí por eso.
Un abrazo

Tomás dijo...

Me gusta este relato costumbrista, que huele a ciudad provinciana, a pueblo grande, a patio de vecindad, a choque generacional, a amor de abuela, a bordados y a remiendos, a bobina de hilo, a mesa camilla y a máquina de coser. Y al final,Hierro,siempre Hierro; inmortal Hierro.

quantum dijo...

Qué misterio la vida de los otros, incluso de los otros que nos son cercanos. De su vida nos llega el eco.
Qué misterio la vida de los otros. Y la nuestra.

Gracias por venir y descubrirme tu espacio.
Mi abrazo.

El detective amaestrado dijo...

Cuantos caminos pueden salir de las palabras que has escrito...Perfecto para ser leído a la hora de la tertulia, con amigos, y empezar a desmenuzar...

Zebedeo dijo...

Como en todo se puede escoger el medio de entre los dos puntos de vista; se puede vivir hacia fuera sin cotillear y hacia dentro sin llegar al autismo.
Y tú que cuentas dime, dime ;) uy lo que he dicho, voy a reflexionar sobre ello :)

txe dijo...

claro: el metesaca

Virgen dijo...

Una vez mas...

Extasiada.

Alejandro Caveda dijo...

Me encanta tu prosa, tienes una facilidad para evocar con palabras sensaciones, sentimientos y emociones que no consiguen muchos autores laureados. Saludos cordiales :o)

gaia56 dijo...

Virgen .. por qué había de molestarme que me linkearas?

Patus... exacto, lo bueno es comunicar.

Tomás ya ves que me da por el relato corto últimamente y de un paseo por la ciudad de Burgos salió éste. Tal vez este fin de semana en Zamora produzca otro... por cierto el románico zamorano tampoco tiene desperdicio.

¡Qué milagro la vida de los otros y .... la nuestra! estoy contigo en ello.... por cierto me encantan las fotos a través de las ventanas.

gaia56 dijo...

la última referencia en el anterior comentario era por supuesto para quantum.

Perfecto detective.. el caso es comunicar.

Zebedeo, ¿el medio? es decir ¿el justo punto de la perfección... o a mitad de camino para no decidirte? jajajjajaj..¿yo que cuento? creo que mucho y, a veces, cuento nada...

Alejandro eres un cielo, tú un escritor de columna que me diga esto...

Por cierto me gusta mucho evocar sensaciones... Un abrazo a todos, gracias por leer y comentar.

MentesSueltas dijo...

La realidad, un universo personal, adaptado y secreto...
Pero debemos hablarnos.

Excelente para reflexionar, que no es poco.

MentesSueltas

gaia56 dijo...

desde luego mentessueltas, esa es mi idea, creo que la comunicación es siempre necesaria... DEBEMOS HABLARNOS.