
NO DESPERTÉIS A LA MUERTE
No despertéis a la muerte
que tranquila nos aguarda
y puntual a escena lleva
al que pasa por delante.
No molestéis su descanso,
por qué adelantar la partida,
a qué trocar esta vida
por la nada en un instante.
Nadie vuelve de su encuentro,
nadie camina a su lado,
sin que pague el buen peaje
de la ausencia permanente.
No despertéis a la muerte,
dejad que raudo circule
el cauce de vida y sangre,
dejad que crezcan los niños
en los brazos de sus madres,
las flores y mariposas
del rocío se amamanten.
No despertéis a la muerte
dejad que pasee el lince libre
y el hombre con sus cadenas,
dejad que nos bañe la luna,
que nos susurre al oído
y nos engañe serena.
Dejad que tarde la nada,
no despertéis a la muerte,
dejad que viva la calma
efímera de la espera.
No despertéis a la muerte
que tranquila nos aguarda
y puntual a escena lleva
al que pasa por delante.
No molestéis su descanso,
por qué adelantar la partida,
a qué trocar esta vida
por la nada en un instante.
Nadie vuelve de su encuentro,
nadie camina a su lado,
sin que pague el buen peaje
de la ausencia permanente.
No despertéis a la muerte,
dejad que raudo circule
el cauce de vida y sangre,
dejad que crezcan los niños
en los brazos de sus madres,
las flores y mariposas
del rocío se amamanten.
No despertéis a la muerte
dejad que pasee el lince libre
y el hombre con sus cadenas,
dejad que nos bañe la luna,
que nos susurre al oído
y nos engañe serena.
Dejad que tarde la nada,
no despertéis a la muerte,
dejad que viva la calma
efímera de la espera.