jueves, abril 13, 2006


Verdes tus ojos de rosa,
verde tu cara de cielo,
verdes tus mejillas suaves,
verde tu risa de agua,
verdes tus labios carnosos,
verde tu miel de caricias,
inundarme en verde, quiero.

Verde de mar y de cielo,
verdes tus lunas redondas,
vuelo sedosas tus verdes alas,
de verde algodón en tu nube.

Fundirme en tu verde deseo,
abrazarme en ti, verde,
verde piedra, verde tierra,
verde esperanza abandono
y verde te preño, verde.
Para mis lectores del blog que se preocupan por mis cielos tenebrosos azul plomo y de tormenta una foto de la verde primavera.

3 comentarios:

gallaecus dijo...

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ana martinez dijo...

No hace falta que nos enseñes el jardín. Suele estar en la entrada de las casas. Es lo primero que se ve.
Me temo que aún no está muy florido...
Pero vamos por buen camino. Ya está concebido y este periodo de gestación puede tener una duración muy corta.
Reverdezco al saber que llevas en tu vientre una esperanza verde.

Abrazo

pd. el poema es una digna, muy digna, remembranza lorquiana.

Mariadolcas dijo...

Es una frescura que renueva y reverdece los esquemas estancados a los que a veces nos acostumbramos en una vida aburrida. ¡¡Qué bonito, mi niña!!