sábado, septiembre 18, 2010











BUENOS AIRES EN MÍ

Fileteados y Gardel, notas de bandoneón y pasión en mi alma, en tus ojos añoranza y melancolía. Pasear caminos y caminar calles, andar largas avenidas de seis calzadas, cruzar miradas vivas y más esquinas y más cuadras, encontrar el calor de un café, un aromático te, un humeante chocolate caliente, respirar el ajetreo y la diversidad de la vida. Pasear Recoletos y Retiro y cruzarme con mil horizontes de viajes y proyectos y árboles que abrazan mis brazos con sus raíces, vivir la milonga al atardecer, moverme con pasos concentrados, darme de bruces con el cielo gris de la surestada, lluvia en la tarde y procurar otro chocolate caliente a mi encuentro, sentirme al abrigo de tus calles, de tu rojo color de anochecer aunque sienta el frío de este invierno y releer los miles de placas, dedicatorias que rescatan del olvido los rincones de esta ciudad que sabe envejecer y recordar sus gentes y sentirme en casa aunque esté muy lejos de mi casa y sentir cruces de miradas y cruzarme con algún guiño especial en tus ojos.

Deslizarme por la paleta de mil barrios de colores, Boedo de poetas, Abastos de Gardel, Palermo de Borges y Cortazar, Caballito, Once, Tribunales, San Telmo, Florida, Lavalle y pasear librerías, siempre librerías en el camino, libros viejos, nuevos libros y leer el periódico del barrio y volver a encontrarme con el tango en la esquina, en aquel restaurante que no busqué, cantar tango, cantar añoranzas contenidas, sentidas y allá al este un mar que es un río y se hace plata para alfombrar nuestro paso y rivalizar en Puerto Madero con el acero y aluminio contra el cielo y paladear una picada, un bife y vino y cerveza, y dulces por doquier, submarinos deshaciéndose en mi vaso de leche y bananas para mis piernas andarinas.

Disfrutar del bullicio bonaerense de su actividad cultural, ópera, teatro, tango, cine, centros culturales en plena acción. Y otro libro de poemas para curar mi nostalgia de ti, mil sonrisas al sentirte, flotar mi adentro y sentirte de nuevo y sentirme en el sur, tranquila, despejada y expectante a vivir esta ciudad, y otra vez empezar a caminar largas avenidas, al lado de tu nombre en mis labios y volar con las cúpulas de cebolla que coronan tus casas, y descubrir el Caminito en La Boca pintada su fachada de colores de peces en el agua, despertando tan vivo y sonriente y encontrarme con la meca de futbol, bombonera que tiene su rival al lado norte de la ciudad y agradecer la pasión cercana por hablar y decirnos dónde, cómo y con quién, ejercicio constante de comunicación en este mundo tan individualista, tan hostil y solitario y tan poco solidario que habitualmente paseamos. Y en el 704 del Hotel Castelar donde me alojo encontrar el aroma que García Lorca nos dejó de su estancia en Buenos Aires y unas ramas azules que crecen hacia el cielo mientras me asomo a la ventana de las nubes que él divisó hace muchos años.


Las fotografías corresponden a la Plaza de Mayo, Puerto Madero, La Boca y grafiti en Avenida de Mayo.

10 comentarios:

Mª Teresa Alejandra Francesca dijo...

Hermoso relato y buenas letras!

un abrqzo

Maite

beker dijo...

Sin duda un lujo que acelera no más el deseo de recorrer en vivo lo que vivo con tu mirada. Un abrazo grande

E. Martí dijo...

Ufff, te ha calado hondo ese paisaje de bandoneón y tangos; de gentes y casas coloreadas... de olores y sensaciones...Genial cómo lo has plasmado en esas letras.
Besitos. Cómo te echaremos de menos, reina.

Katy dijo...

Preciosa fotografía sobre todo la primera y un texto muy hondo y repleto de significado.
Un abrazo y buen finde

Nayuribe dijo...

Conozco buenos aires atraves de tus palabras, de tus sensaciones, de tus añoranzas, anhelos y nostalgias.

Se nota cuanto has disfrutado tu estancia x allá... q dichosa!
besitos

Candi dijo...

Vives y gozas de esos sitios tan llenos de personas "que permanecen vivas", en el alma, en la calle, en el tango.
Bonita entrada.
Besos

Poetiza dijo...

Un bello relato. Siempre hermoso entrar en tu mundo. Besos, cuidate.

TORO SALVAJE dijo...

Que envidia me ha dado.
Ni te imaginas.

Besos.

fgiucich dijo...

Una deliciosa pincelada de Buenos Aires. Abrazos.

gaia56 dijo...

Alejandra, muchas gracias.
Un beso.

beker, el callejaear, pasear, disfrutar sus parques, hablar con sus gentes... me gustó Buenos Aires.
Tambien tu ruta de monasterios me apetece.
Un beso.

Sí que me ha calado, querida amiga.
Un beso.

Katy gracias. Un beso.

Nayuribe suelo ser una disfrutadora nata.
Un beso.

Candi pasan tantas cosas a nuestro lado que no gozamos... y no vuelven.
Un beso.

Gracias poetiza. Me encanta que me visites.
Un beso.

toro, yo envidio tu fluidez casi diaria.
Un beso.

fgiucich, tan sólo nueve dias en buenos Aires no da para mucho más que para calar hondo algunas vivencias.
Un beso.

Gracias por pasear mi espacio. Mil sonrisas y abrazos.