miércoles, abril 16, 2008






DOS MUNDOS

Pruebo un trozo de papaya al borde de la piscina, me rodean grandes hojas verdes que amortiguan los treinta grados a mi alrededor, es la flora tropical en este caso domesticada por el jardinero del hotel. Sus ojos se van abriendo sonrientes, hoy es su primer día de colegio. Subo a mi habitación, activo aún más el aire acondicionado, busco en mi maleta el nuevo ahuyentador de mosquitos. Su madre ha caminado casi media hora para llevar un bidón de agua al hogar. Santa sonríe mientras su madre la peina.

Con camisa blanca impecable me abren la puerta del hotel, ella abre la puerta metálica que cierra su casa, una puerta de hojalata que se tambalea igual que todas sus paredes, sus ojos brillan expectantes. Un coche viene a buscarme, me traslada a una reunión, más aire acondicionado, más agua en abundancia, las comodidades continúan. Santa camina entre tierra polvorienta por las calles del barrio en el que vive, sonríe, hoy empieza el colegio. La media hora siguiente trascurre según lo establecido, miro la vida a través del cristal de la ventana de cristal del coche que me desplaza.

Sopla el viento, Santa llega al colegio, otros niños expectantes la reciben, se inicia la misma ceremonia, de cualquier patio de recreo, de cualquier colegio, de un mundo cualquiera. El aire acondicionado de nuevo no me deja sentir los aromas de la vida. Llego a mi destino, me identifico, amables sonrisas me conducen a una estancia, todos de traje y camisa blanca me saludan. Se inicia la misma ceremonia, de cualquier reunión de trabajo, de cualquier lugar del mundo, de un mundo cualquiera.

Mi mundo sigue ignorando que hay muchos niños que no tienen como Santa un colegio, tal vez destartalado, al que acudir cada día, aunque sonríen a la vida con sus ojos de niños. Mi mundo sigue ignorando que muchas personas se mueren de hambre. Yo sigo en mis reuniones, miro el paisaje a través del cristal de la esfera en la que vivo. He disfrutado por un momento de unos ojos sonrientes, los de Santa, que un día se cruzaron conmigo, nos miramos, sonreímos y seguimos. Yo aún guardo su brillo y la fuerza de su impulso.

21 comentarios:

Guillermo Soto Garcia dijo...

existen tantas cosas de la que no nos damos cuenta, solo debemos darnos el tiempo y mirar mas alla, donde otros necesiten de nosotros


saludos
que estes bien
nos leemos

Sasian dijo...

Uf.. me has hecho recordar algo parecido vivido este verano,
en cierto lugar del Caribe. Era incómodo ver como vivíamos nosotros y como vivian ellos.
Pero los niños sonreían. Con una sonrisa que, ahora, en ocasiones me sorprendo recordando.

Un abrazo

~VIRGEN dijo...

Gracias por estas palabran que despiertan conciencias...

Hay tanto que ver, y tanto que cada uno podemos hacer.

Un abrazo.

ybris dijo...

Pues menos mal que sabes encontrar miradas que nos hacen sobreponernos a tanta mala conciencia como un mundo injusto nos depara.

Besos.

mia dijo...

Una suerte que rescatases

de la vida indiferente

la mirada límpida de Santa

hay quienes pasan sin ver nada!

excelente,como siempre gaia!

♥♥♥besos♥♥♥

las alas del ostrero dijo...

La huella de su mirada en ti. Ese fue su regalo.El tuyo este recuerdo.

un besote

Anónimo dijo...

Buen acierto el acercar la prosa a está página habitualmente poética. La experiencia es más que positiva. Me encanta.
Saludos.

ps dijo...

El comentario anterior es mio. Perdón.

Miguelo dijo...

pues aun hay un tercer mundo...

Lola Bertrand dijo...

Un mundo - el nuestro- lleno de desigualdades, Gaia, muy bien hilvanado tu texto, es conmovedor.
Abrazos del mar.
Lola

Mariadolcas dijo...

Creo que estos recuerdos, estas miradas, aunque nos sorprendan, nos hacen ser mejores, pero la verdad es que no tenían que existir estos mundos tan desiguales.

lichazul...elisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
lichazul...elisa dijo...

sorry te confundí con una amiga muy especial

que también usa tu mismo nikpero erré en el número

gracias

gaia56 dijo...

guillermo, pero es bueno pararse y descubrir, sino lo hacemos por nosotros mismos otros crearán nuestra opinión por nosotros.
deseo que tú también estés bien.

sasian, la sonrisa de los niños y la fuerza de las mujeres son nuestros grandes tesoros.

virgen ¡cuanto tiempo! Hya muchas cosas de las que despertar.

ybris, tú también saber mirar muy bien, lo advierto en tus post.

mia, querida, hay muchas Santas que no podrán acceder a ningún colego, al pan de cada día.. y sin embargo nos regalan su sonrisa.

efectivamente alas, es nuestro regalo.

ps, este blog tenía más prosa antes... me encantan los microrrelatos, aunque tengo poco tiempo para ellos.

miguelo, cada vez más olvidado y además no tan lejos de nosotros mismos.

lola recibo tus abrazos desde nuestro mar. Nos leemos.

loli, existen esos mundos aunque traten de ocultárnolos. No debemos torcer la mirada.

lichazul, bienvenida a este espacio, aunque hayas llegado confundida.

Amigos, gracias por pasear mi espacio. Nos leemos y ponemos en comunicación nuestras ideas que no es poco. Besos mil, sonrisas y abrazos para todos y todas.

javier dijo...

Nuestro mundo es, muchas veces, un mundo de ojos ciegos…de oídos sordos…de manos cerradas…de pizarras sin tizas…de patios con niños desnutridos…de dispensarios con medicamentos caducados a falta de otros…

Nuestro mundo es la cruz de una cara que comparten el mismo canto y quienes deberían dar ejemplo y tomas las medidas oportunas son... “habitantes de nuestro mundo”.

Un beso.

Catalina Zentner dijo...

Dos mundos reales, con personajes verdaderos que nunca cruzarán sus caminos.

begoyrafa dijo...

"que un día se cruzaron conmigo, nos miramos, sonreímos y seguimos..."
La magia del momento es que esos ojos que se cruzaron con los tuyos fueran capaces de sonreír, mientras que , muchas veces, en este lado del mundo eres incapaz de encontrar esas miradas limpias.
Abrazos Carmen

Lamia dijo...

Desgraciadamente demasiadas veces contemplamos el mundo detrás de un cristal. Un cristal en ocasiones opaco.

Alejandro Caveda dijo...

La verdad es que viendo el mal tiempo que tenemos por aquí se agradece contemplar estos rincones paradisiacos que tu describes de forma tan emotiva. Un saludo ;o)

gaia56 dijo...

gracias javier por tu comentario. Entiendo que todos podemos colaborar...

catalina, esta vez se cruzaron y te puedo asegurar que dejaron mella.

begoyrafa, que alegría, dices bien "la magia de esos ojos" es el secreto y su fuerza.

lamia, efectivamente, vivimos edentro de una esfera que nos protege y nos asfixia y no nos deja "contaminarnos" con la vida.

alejandro, ¿qué tal esa vida? mucho me temo que este año no disfrutaré tanto de la Semana negra, me la ponen bastante más lejos... un beso.

amigos, bienvenidos a mi espacio y gracias por compartir. Besos, sonrisas mil y un montón de abrazos.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Qué difícil es tener dos y hasta tres mundos, ya que unos ni siquiera tienen techo que los cubra.

Creo que debemos ser solidarios y pensar en los que menos tienen y los que no tienen absolutamente nada.

Me gusto su mensaje muy solidario.
Saludos