domingo, diciembre 31, 2006
miércoles, diciembre 27, 2006

MASAJE GINKGO
Música zen y luz ocre tamizada,
velas blancas y tus manos se deslizan,
suaves, por la carne de mi alma,
como yo me deslizo cual sombra,
suave, por las aceras de Lisboa.
Húmedas piedras postran ante mí
humedades que ayer viví contigo,
implacables perforan hoy mi alma,
mientras brilla tu piel de gata negra,
complacida, feliz, ajena de añoranzas.
domingo, diciembre 24, 2006

FeLiz NAvidaD
miércoles, diciembre 20, 2006

CONTIGO
Para defenderte de ti
derrótame,
para secar mis lágrimas
mójame,
para aunar fuerzas conmigo
relájame,
para decirme adiós en la noche
acúname,
como la hiedra al viejo carbayo
abrázame,
para encontrarme cuando amaneces
piérdeme,
piérdeme y renueva voluntades
cada día, cada luna.
En el Convento Castillo de Tomar (Portugal) encontré ventanas que abrían sendas de libertad.
domingo, diciembre 17, 2006

ALBA ESCENA
En la plácida escena
de este nido albo
sólo importa
su mirada protectora,
hoy reflejada
en este espejo
de sus ojos chiquitos.
Y ese cruce de sonrisas
complacientes,
esbozadas
al borde de los labios,
hoy cómplices,
trasmiten la esencia
de este amor
de madre
dulce, profundo,
único.
Sargent/Sorolla se el Museo Thyssen Bornemisza y la Fundación Caja Madrid en la Plaza Martin, hasta el 7 de enero de 2007. La exposición presenta en paralelo las respectivas carreras artísticas de John Singer Sargent ( 1856-1925) y Joaquín Sorolla (1863-1923), pintores que se conocían y sentían admiración por sus obras, a pesar de ser artistas muy diferentes.
La fotografía corresponde a un óleo sobre lienzo de Joaquín Sorolla, Madre, 1985.
miércoles, diciembre 13, 2006


OS STENSILS DE LISBOA
Nada más llegar vino a verme el dios del tiempo para dejarme claro que el tiempo no era necesario, que no existe "que ya es nuestro y lo anulamos". En Lisboa, casi siempre, anulo el tiempo.
Volvió tu sombra negra trajeada adornada de muchas alharacas, con colores fluorescentes que brillaban en la oscuridad y volviste a deslumbrarme en mis recuerdos. Kavafis era mi compañero "sé que viajo a Ítaca y nada mejor puede sucederme", a menos que tú no te encuentres en el camino, y aún así numerosas aventuras me suceden y muchas Ítacas me rodean cada día.
Su rostro apareció varias veces ayer, quise guardar su alma en envuelta digital. Reconozco las hendiduras de tu cara, las arrugas en tu frente y el ceño fruncido que nos caracteriza.
Viajé a otras nebulosas de graffitis en paredes, nada me pareció interesante, nada tan interesante como volver a Pessoa, aunque no tuve más remedio que aparcar mis pensamientos en Eugenio de Andrade:
“Creio que foi o sorriso,
o sorriso foi quem abriu a porta”.
Se cruzó tu sonrisa en la Rua das Flores, ascendiendo hasta Camoes, y ya el resto de los días te quedaste conmigo. Y era cierto "el tiempo fue nuestro y lo anulamos".
Ya sabéis que me gusta observar las paredes y recoger algunos mensajes en graffitis o stencils. Los stencils últimamente en Lisboa son muy frecuentes. Ya sabéis que los stencils son como graffitis pero hechos con una plantilla, de forma que se repiten en distintas paredes el mismo dibujo. Estas fotos son de este fin de semana pasado.
domingo, diciembre 10, 2006

Las gotas de agua resbalan por los cristales de la ventana de mi habitación, levanto los ojos y entre brumas te veo gris y suspendido. Te pregunto ¿dónde están tus luces de anoche?. "Al pie del Cristo te esperaré para disfrutar el último sol del atardecer”, dijiste ayer. Se encendieron las luces de la noche e incluso ayer había más luces que otros días. Estamos en Navidad y en Navidad las luces alumbran sentimientos comerciales.
Ahora amanezco y te has ido, está gris y llueve en el cielo de Lisboa. Yo llego y tú te has ido y esta tarde volveré al pie del Cristo, bajaré a Calcilhas para cenar, regresaré a Cais do Sodré en el último barco de las diez y se ahogarán en el Tejo mis últimas lágrimas.
Las gotas de lluvia resbalan por los cristales y dos lágrimas bajan explorando lentamente la tez de mi cara, bordeando los labios y se quedan enganchadas a mi lengua, a mi alma, que te hoy te añora.