sábado, noviembre 19, 2005


VENECIA, HOY


Cayó entre mis manos la pasada semana el número 35-36 de la Revista de literatura Reloj de Arena, que coordinan Javier Almuzara, Martín López Vega y Fruela Fernández y edita Llibros del Pexe de Gijón.
Disfruto con la lectura y recomiendo, Cuaderno de Venecia de Martín López Vega, además de los poemas alrededor del mundo y sus ciudades de dos poetas angoleños, Joao Melo, al que ya conocía, y Luis Kandjimbo al que me descubrieron estas páginas. También recomiendo los poemas Pigmalión y Retiro de Javier Almuzara.
Destaco la idea de "La mejor forma de volver a Venecia es con alguien que nunca haya estado en la ciudad. Y mirar no tanto la ciudad como los ojos de quien la descubre" que escribe Martin López Vega. Y yo estando muy de acuerdo, añado que la mejor forma de acceder a Venecia es iniciar en vaporetto el recorrido por Torcello, Murano, Burano y en la tarde acercarse a Venecia, descendiendo frente al Palacio Ducal, para gozarla con todo esplendor, desde el agua, al atardecer.
Volviendo a la revista Reloj de Arena, empieza su editorial con esta frase: LOS CANALES DE VENECIA llevan tinta en vez de agua, escribió Paul Morand. ¿Es posible decir algo nuevo sobre una ciudad de la que tanto se ha dicho?. Estas palabras fueron el inicio de un trayecto de vuelta a mi vivida Venecia, que aún recreo y recuerdo desdibujada hoy en mi memoria a través de un paseo por una página en blanco.
VENECIA, HOY
Navego hoy, Venecia, tu piel manoseada
por este constante carnaval que es vida,
empujada por pequeños impulsos de remero,
deslizándome por la historia de tus aguas,
las estrechas calles bañadas de tu piedra.

Me dejo ir enganchada a la aventura
de la blanca vieja máscara que te cubre
y rescato el momento de esta dicha,
dulcemente acariciada por la bruma,
del roce de tu luz en las travesías de piel
llenando los canales de mi carne húmeda.

Dejo atrás Rialto y escucho despedidas,
Santa María di Salute, campanile en S. Marcos,
antes de lanzarme al mar abierto de tus nubes.
La desdibujada Plaza de San Marcos corresponde a un cuadro que, algunas veces, cenando tengo frente a mi y revive la imagen de Venecia en mi memoria.

3 comentarios:

Alena Collar dijo...

Un verdadero placer pasear por tus páginas. Absoluta belleza, sensibilidad en lo que escribes y (si me permites) inteligencia de tus letras.
Volveré.
Gracias por este espacio.

gaia56 dijo...

Un verdadero placer que pasees por este espacio Alena... bienvenida a tu espacio... cuando quieras

CaracolQuisCol dijo...

hmmm... me han entrado muchas ganas de volver y redescubrir Venecia y sus canales!!