
Estas lluvias de primavera, esta vuelta del revés en la dorada primavera y un paseo entre luces y nieblas provoca estos versos de lucha y añoranza.
CUANDO AMENAZA LA LLUVIA
I
Solo en la oscuridad,
asciende tu mirada,
te mueves al compás
con leves impulsos de otro tiempo,
caes y te levantas,
huyes y aumenta la presión,
la alienación te invade,
no encuentras salida,
no hay salida,
el ruido te traga.
II
A punto de explotar
ardiendo en negro
encapotada el alma
asomando al cielo
desde la distancia
desde el pozo, hundida,
lucho sumida, sola.
III
Noche encuéntralo y acúnalo.
Tú, luna, abrígalo y protégelo,
ilumina sus días oscuros,
que no se apague su llama.
I
Solo en la oscuridad,
asciende tu mirada,
te mueves al compás
con leves impulsos de otro tiempo,
caes y te levantas,
huyes y aumenta la presión,
la alienación te invade,
no encuentras salida,
no hay salida,
el ruido te traga.
II
A punto de explotar
ardiendo en negro
encapotada el alma
asomando al cielo
desde la distancia
desde el pozo, hundida,
lucho sumida, sola.
III
Noche encuéntralo y acúnalo.
Tú, luna, abrígalo y protégelo,
ilumina sus días oscuros,
que no se apague su llama.
La fotografía está tomada transitando una tarde por tierras leonesas con amenaza de lluvia.