miércoles, junio 20, 2007


ESFERAS 2

Juegan esferas en mi vida,
se mezclan con cantos en mi mar
esperan cual veleros
que el agua las abrace.

Sonrisas y ojos mudan,
mares y cantos escapan,
se deslizan al río de la vida.

Caminan esferas ruidosas
por la acera,
bajan escaleras y divertidas enseñan
sonrisas y lágrimas por doquier.

Esferas encalladas cuando,
en hierro soporte, el frío acaba
con el último resquicio de ilusión.

Esfera es la vida gastada.

Todos somos densidades y una esfera,
en camino circular.

sábado, junio 16, 2007








GIJÓN SE SALE, 2

Y no lo digo por la cantidad de grandes eventos que solemos practicar en mi ciudad sino que hoy quiero convocar el homenaje a la cantidad de actos culturales que disfrutamos y organizamos los de “a pie”, fruto de la cantidad de talleres en los que participamos los gijoneses auspiciados por la Universidad Popular de Gijón y otros que libremente nos fabricamos y procuramos.

El domingo 10, a las doce y media de la mañana, seis poetas de “a pie” participamos en la actividad Leer el paisaje en el Jardín Botánico Atlántico. Una hora de verde silencio cómplice salpicado de aromas y murmullo de agua, rodeados de colores vivos de flores por doquier, aunque el cielo lucía azul gris las aves se hacían sentir a nuestro saludo, y ¿qué deciros del abrazo de los árboles? Ellos los protagonistas de honor que nos hospedan y las palabras sonando, vibrando y removiendo sentimientos y pasiones.

Y el día 14, después de los habituales Encuentros poéticos del grupo ENCADENADOS, que celebramos los segundos jueves de cada mes, en el Centro Municipal de La Arena, tuvimos doblete porque a las nueve y media de la noche, nos encontramos con la magia de las palabras y la música, la fusión y el mestizaje de expresión y comunicación en los Encuentros mágicos del Café Trisquel. “Algo que surge de la nada y creamos entre todos” dijo Mamen, verdadera alma de estos encuentros. Eran los séptimos encuentros, desde noviembre, cada mes, venimos conjugando los verbos de la música y la palabra. “Diálogos del alma y el paisaje”, dijo Pedro Llaca, “Porque la palabra también tiene la magia de la denuncia”, dijo Carmen Sánchez, porque son necesarios estos encuentros que disfrutamos y nos recargan las pilas “A veces los zapatos se retrasan por el peso de la arena”, dijo Carmen Yánez. La cálida y dulce voz de la mujer alada con su bossa nova y Eduardo con su voz y su guitarra y también la guitarra de Dani y el arpa de Suso y la palabra de Armando, de María, de José Ramón y de nuevo la música de Pedro y Ernesto y Santi y Marina.

Y no descansamos porque ayer viernes 15, a las 9 y media de la noche, tuvimos teatro. Los alumnos del taller de Teatro del CCAI representaron Los ciegos de M. Maeterlinchk. Un texto de gran belleza y perfecta construcción dramática dónde se representa al ser humano con sus temores y sus miedos dentro de una naturaleza milenaria y donde la ceguera funciona como símbolo de una sociedad que ha perdido sus valores y no encuentra su relación con el Universo", nos dicen los artistas en el programa de mano.

Y hoy sábado 16, a las ocho de la tarde, Sabina Iñiguez inauguró su exposición de pasteles, acrílicos y óleo en el Café Gijón y... ¿queréis que siga?.
Los de “a pie” en Gijón nos movemos mucho.

lunes, junio 11, 2007


LOS MENSAJES DE CARLA

“Estoy de migraña, cari. No me apetece salir”, dijiste en un lacónico mensaje y sentí en las narices la barrera del portazo.
Todo se detuvo y sin saberlo examiné las ocho palabras que acababa de recibir. Las tres primeras definitivas, una declaración en toda regla, esto es así, yo lo sé, no preguntes, no te intereses, no intentes averiguar. La cuarta palabra suavizaba la dureza de las palabras anteriores. Sin embargo, si aún yo creía que se abría algún resquicio con el resto del mensaje, las cuatro últimas mostraban claramente su intención.
No hay duda, Carla se vuelve otra vez infranqueable, pensé. Y me sentí al margen, sin posibilidad de intervenir. Y no te contesté ¿para qué? Lo habías hecho varias veces este año, diez, doce, no sé, perdí la cuenta. Yo siempre borraba cada nuevo portazo y empezaba cuenta nueva, siempre abría los brazos a una nueva intermitencia tuya cual guadiana en pleno curso.
Aquella mañana habíamos hablado, habíamos hecho planes para vernos, a las ocho estaría bien. Un beso dijiste al despedirte. Nada hacía presagiar la barrera que oportuna aparecía al menor descuido.
“Estoy de migraña, cari. No me apetece salir” y Carla pensé que el orden de tus palabras no era el conveniente, no me apetece salir sería lo primero, lo demás ya no importaba.
Y esta vez sonó distinto, totalmente explícito en mi interior. Cerraban dos años de intento de proyectos en común, cerraban amaneceres de inconstantes promesas, cerraban atardeceres frente al mar en aquel rincón que siempre vivíanuestras paces, esta vez rompían el círculo vicioso de un paso hacia delante y dos pasos hacia atrás.
Y te borré, Carla, borré tu número de mi móvil, es curioso me costó, nunca había borrado el número de una amiga de verdad y me dolió porque a la vez estaba borrando consciente tu sonrisa de mis labios y borré de mi piel tus caricias, borré de mis sentimientos los tuyos, borré de mi corazón el recuerdo y decidí no volver a pasar por el tuyo.
Hay gestos que a fuerza de repetirlos crean hábitos, pero a veces la consciencia actúa por si misma, independiente del corazón, y resuelve los problemas al instante y para siempre.
La fotografía corresponde a un nocturno frente a la Iglesia de San Lorenzo, en la playa de Gijón.

martes, junio 05, 2007


PARAISO EN POO.

Líquidas estelas dejas en mi piel,
me abandono a tí,
con suave ronrroneo me acompañas,
me recorres, me penetras,
una y otra acometida,
me suspiras,
y te beso, ola, cada vez
que vuelves a mí.

La fotografía corresponde a la Playa de Poo, Llanes, Asturias. Un pequeño paraiso para compartir.

martes, mayo 29, 2007



Lisboa 12. UN CHÁ EN CHAO DE LOUREIRO

Descansaba en la terraza de Chao de Loureiro, sonó el móvil. La Sé a mi izquierda con aquella palmera que siempre la acompaña, el Carmo enfrente, sin techo y sin corona, y tu voz que sonó ajena, independiente, no me cuentas y me llamas. Eran las tres de la tarde, el chá verde estaba delicioso, la música y el sol calentaban mi cuerpo, el aire acariciaba fresco. A lo lejos mi mirada se centraba en estelas blancas que dejaban los barcos sobre el Tejo, inevitable Tejo que siempre me susurra lo que tú no quieres decirme. Chao fue tu escueta despedida, la silueta de la Ponte 25 de abril también me despedía cuando abandoné la terraza para perderme por las escaldhinas de San Antonio y te besé en la distancia.
Alfama tiene varios miradores y terrazas desde los que destacan rojos tejados y torres. En este caso, las torres de la Sé.

lunes, mayo 21, 2007


VIAJARÉ

Viajaré al África de rotundos amaneceres,
de hambre en los niños de ojos abiertos,
de las bocas vacías por el llanto agotado.

Viajaré al África que entona cantos al atardecer,
donde los mansos leones rivalizan con rapiñas mayores
y el dolor llora por vientres hinchados de aire de hambre.

Viajaré al África de la pobreza hundida en la mies
que recoge el vacío que siembran los ricos del norte.

Viajaré al África de la espalda abierta
que nada y se hunde,
de la espalda vuelta atrás que pierde
y deambula a la deriva.

Viajaré al África de riquezas en bolsa de pocos.
Viajaré al verde vergel de ramas, sabanas,
de jirafas que bailan el cielo,
elefantes y hienas, algunas humanas.

Viajaré al África de la música caliente
y deseos fluyendo en la piel,
de la ruina y penuria redimidas
que dignas se asoman al escaparate
y se sienten belleza excluida del rico pastel.

Viajaré al África de mis sueños,
de cantos de mujeres y niños al atardecer,
del cielo rojo, de escuelas y calles y casas,
del verde vergel, de ramas,
sabanas y caminos con sed.



Porque nadie habla ya de África es necesario recordarla. La fotografía pertenece al norte de Marruecos en la antigua zona del protectorado español.

domingo, mayo 13, 2007


CAFÉ ORIENTAL

Tomaba un té marroquí al atardecer, el ajetreo alrededor y el sabor dulzón a menta eran intensos. Unos ojos me miraban profundos y su sonrisa… ¡qué deciros de su sonrisa!
Intentaba conectar la PDA para leer mi correo, era una manera de no afrontar la despedida.
Paseo el damasquino en el techo, las vidrieras de colores en las ventanas y tu mirada temblorosa.
Todo se acaba en esta vida y una semana de vacaciones no dan para más, ni para menos, que cruces de piel, aromas y sabores y la intensa pasión de tu mirada.
La fotografía corresponde a un café en la costa mediterránea de Marruecos, cerca de Nador.

sábado, mayo 05, 2007


A veces, pequeños cristales rotos de realidad, son las cosas importantes que protegemos en las almonedas del alma.


MI CAJA DE CORALES

Guardo en mi caja de corales más preciados
impaciencias e ilusiones,
un cabás que huele a nuevo,
chapuzones en el mar y aquel caldero amarillo con dibujos,
el rubor con tu mirada,
el camino descalzo en mis pies
y el primer suspiro que robaste aquella noche,
las mimosas del vestido que compré con aquel sueldo,
mis primeros zapatos de tacón,
el fin del mundo en forma de rojo atardecer,
la tarde de reposo en el sofá
y el libro, y el pilot,
la página desnuda que me llama,
el zoco que se abre al té con menta,
y un río y un navío
y las islas de agua y los mares de arena,
la magia de los proyectos que se hacen realidad,
las miradas que superan tantos miedos,
un nuevo amanecer.

Guardo en mi caja de corales más preciados
aquella ruta que aún no hice,
montañas que seguro subiré,
nubes que no sobrevolé,
poemas que aún no escribí,
este poema que aún no sé si acabé.
Cuando viajéis a Gijón no os olvidéis pasear al atardecer por el parque del cabo San Lorenzo.

sábado, abril 28, 2007






IMPLACABLE ERES

Implacable eres, nunca regresas,
forastera me haces
de mis lugares preferidos,
viajas tu curso.
Si el cauce te ahoga
exploras nuevas vías,
nunca regresas.

Cuando quieta quedo con las hojas
de árboles que risueños me acarician
parece lento tu discurso.
Si canto alborotada con la sonrisa
de la luna en compañía
luces rápido.
Me haces dudar que sea cierto lo vivido,
abro los ojos y no estás, te has adelantado
a mi pasar.

Voy gastando el viejo cascaron de mi existencia
sumido en ti, apegado a ti.
Con arañazos que me adornan cual tesoros,
con sonrisas y abrazos que regalo cual trofeos,
y el reto de aquella vela blanca
que se impone libre
hinchada al viento de tu paso.

Tú, sigues indiferente a mis retornos
fluyes siempre,
continúas implacable.
Nunca permaneces en mí
más que un solo tiempo.

Y hay un tiempo de brotes
y un tiempo de frutos,
un tiempo de negros pasos
con sombrías humedades,
y hay un tiempo de azules y rosas y amarillos,
un tiempo de labios cruzados
y sexos marcados.
Y todos navegan en ti.

Y hay un tiempo de río de dentro del alma
que fluye lento si lo retardas,
si lo sientes,
mas fugaz espejismo fluye siempre.

Implacable fluyes siempre.
Hay otros ríos, pero esta imagen del Tejo desde Alfama recoge mi sentir en estos momentos.

sábado, abril 21, 2007








Lisboa 11. Cartas desde a tercera, cuarta y quinta feira.


CARTA DESDE A TERCERA FEIRA

En la mañana no te has perdido nada interesante, porque la visita a un centro comercial es siempre es la misma, tú aburrido entre cajas de herramientas y yo dedicada a tareas muchos más rudimentarias.

Sin embargo atardecimos en el Adamastor, abrigados por reflejos azules de las nubes en el cielo y un porto ruby en los labios acunados en la pacífica y reposada charla de la vida. En silencio se cruzan nuestras miradas y pienso con Whitman.

“Creo que no haré otra cosa durante mucho tiempo que escuchar. Para aumentar mi caudal con lo que oigo… y dejar que los sonidos me enriquezcan”.

Ya anochece y la lua vuelve una vez más a reflejar su idílica imagen sobre el Tejo y sentí que estabas confortablemente instalado al otro lado oscuro de esta lua y eso, amigo, es peligroso por momentos. Hoy la lua estaba fría, no era roja y yo te sentía al otro lado de las ondas.


CARTA DESDE A CUARTA FEIRA.

La praia airada y ventosa, aunque nada que ver con los vientos de Cabo Vilán, por supuesto. Un rumor bate olas de espumas, el calor de este sol, todavía tierno y la textura de la arena me acompañan y yo permanezco escondida tras agreste acantilado, atisbo mi futuro, dudo sobre la libertad y la sujeción, y concluyo que tal vez mi vida sea volar como libre cometa, aunque fuertemente sujeta a esta tierra en los días de viento. Y sigue Whitman rodeándome con su Canto a mi mismo.

“Me celebro a mi mismo.
Y cuanto asumo tú lo asumirás.
Porque cada átomo que me pertenece, te pertenece también a ti.
Holgazaneo e invito a mi alma.
Me tumbo y holgazaneo a mi antojo… mientras observo una brizna de hierba veraniega”.

La tarde caía lentamente en la madera de la mesa del Muchaxo, se marcaba la línea azul de un horizonte de agua frente a mí, esta agua por momentos ya rosada que resulta tan cercana a mis sentimientos. Sin embargo hay encrucijadas que hoy no quiero afrontar y me dedico a decirte que la vida hay que vivirla, no soñarla, que hay que pensarla después de haberla gastado. En este momento cierro mis ojos y cierro el día.


CARTA DESDE A QUINTA FEIRA.

Hay dos motivos para viajar a Oeiras. El Jardín de los poetas ( ya os hablé varias veces desde un viaje de otoño de 2005) y el masaje Gingko. Podéis dirigir vuestros pasos hacia Lagos Park y en el edificio del club deportivo, luminoso cristal en la fachada, os encontraréis con amplio ambiente exclusivo para machacar, moldear músculo y practicar el relax mental y corporal. Yo opto por lo último, masaje gingko.


Música zen y luz ocre tamizada,
velas blancas y tus manos se deslizan,
suaves por la carne de mi alma,
como yo me deslizo cual sombra,
suave por las aceras de Lisboa.

Húmedas piedras postran ante mí
humedades que ayer viví contigo,
implacables perforan hoy mi alma,
mientras brilla tu piel de gata negra,
complacida, feliz, ajena de añoranzas
.

Las fotografías corresponden a un atardecer desde el Adamastor, en Lisboa y a la Playa Cresmina, cerca del Guincho, Portugal.

sábado, abril 14, 2007




COSAS QUE NO SOPORTO EN UN POEMA

No me gusta no encontrarte,
ni tampoco que salgas a deshora,
que te conformes con la pátina vacía
de las bellas palabras encuadradas.

No soporto que olvides ser sincero,
ni que luzcas pavoneo en tu tono.
No te aguanto que yermo
no sacudas interiores en el alma,
que no siembres emociones,
que no desempolves sentimientos.

No soporto que, acolchado
bajo cómodas escarchas,
no me eleves a las nubes que yo habito,
que no redondees los finales
y no me dejes al borde de un suspiro.
La fotografía está tomada a la entrada del Jardín de los Poetas. Oeiras. Portugal.

lunes, abril 09, 2007




















Lisboa 10. Cartas desde a primera y segunda feira.

CARTA DESDE A PRIMERA FEIRA.

Desde el cuarto piso de aquella ventana pombalina en Casi Do Sodré escribo una carta que no fue, a quien no vino. Levanto la vista al Tejo que, gris verdoso me acompaña hoy, enmarcado en nubes grises que no se deciden a virar y le cuento que tú tampoco te decides a virar y acompañarme.

Escucho a Lassa, leo a Whitman que dice: “Era un niño que se lanzaba a la aventura”, pero tú no te lanzas y no la vives. Te invito a mi alma y no aceptas Lisboa, tienes otros lares de alma que acogerte.

Sigo con Whitman: “Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás el origen de todos los poemas del mundo”, pero tú no te quedas.

Y aún así paseamos O Brilho das Imagens, en el Museo de Arte Antiga, caminamos la Rua das Janelas verdes, nos cruzamos con la Pasión de Cristo, llevamos en las manos ramos de olivo, romero y palma que en la Igreja de Santos nos ofrecieron después de que campanas de pasión nos llamara al rezo internacional por la paz en el Domingo de Ramos.

Y paseamos la lua cheia de abril desde la oscuridad de la otra orilla del Tejo, que ya se eleva esplendorosa entre tú y yo al acabar la comida brasileira y el espectacular atardecer en Punto Final, con Lisboa hermana reflejada en tu mirada.



CARTA DESDE A SEGUNDA FEIRA

Llovía y te has perdido la Rua das Flores, la Rua a Rosa y llegar empapado hasta la gran sabina de Príncipe Real que tantos veranos acoge mis reflexiones en las mañanas.

¡Que buena la parada en Rato para comer Caldeirada de borrego!, esta vez en Monte Real. Tras el café espléndido, humeanmte, paseaste conmigo hasta la Estufa fría, de la mano de rojos hibiscos abriendo sus pétalos llenos de gotas frías, y la esclerichia te miraba asomando sus luminosos naranjas y azules. Escuchaste los gallos cantando a deshora tal vez porque con esta primavera llega también chuva a destiempo.

Te sumiste en la dulce espera del tranvía de Lavra y te asomaste al Jardin del Torel, donde el beneplácito azul lucía tímido, aún con el sol recuperando almas perdidas, e inducía a dejarse llevar por agradables pensamientos y susurros de cielo en su mirada.

Te enseñé encondidos rincones de Alfama y te besé con chocolate en la Pastelaria Nacional, frente a la estatua a caballo de un tal Joao que asistía impasible a una charla aplazada por momentos. Sigue Whitman a mi lado.

“Si no consigues encontrarme al principio, no te desalientes.
Si no me encuentras en un lugar, busca en otro.
Estoy en alguna parte esperándote”.

Y te escribo porque lo que no fue ha sido de otra manera, será distinto en el tiempo, en el instante…
El Museu do Arte Antiga de Lisboa expone Pintura y Escultura medieval do Museu Nacional de Varsóvia. La segunda foto corresponde a la Ponte de 25 de avril desde Cacilhas.

viernes, marzo 30, 2007



INVENTARIO DE TEMORES

Miedo a un lunes que no pueda levantarme.
Miedo a sentirme ignorado emigrante en mi propio país.
Miedo a que una ola me tumbe, me haga tragar la arena que le sobra.
Miedo a no vibrar con la luna cada noche, cada llena, cada abril.
Miedo a vivir divergente con mis hijas.
Miedo a las miradas certeras sobre aquel michelín que tiene vida propia y se
desploma.
Miedo a que mis pies no taconeen las plazas desiertas en la noche.

Miedo a aquel día vacío que conozco en mi almacén de las palabras,
a no saber sobreponerme, a sentirme ahogada por las críticas.
Miedo a caerme patinando entre nuevas palabras aliñadas.

Miedo a no tener sueños en mi almohada.
Miedo por no emocionarme con sus besos, no viajar las humedades de su alma,
no cubrir de caricias este cielo,
no tener su mano en aquel atardecer.
Miedo a no encontrar a quien me espera, a perderme entre nieblas esperando.

Miedo a no sembrar nuevos bulbos de dulzura, no construir nuevas paredes
que me abriguen, a no encontrar la arcilla que me arrope,
no tener lágrimas que compartir en los inviernos.
Miedo a no encontrar a quien regalar lo que recibo.

Miedo a que no me hablen los árboles, ni aquel gorrión en mi terraza.
Miedo a no leer todo aquello que quisiera comenzar, no encontrar la ilusión en la vuelta de la esquina, de la noche.
Miedo a no cegarme con la luz que derrocha la mañana.
Miedo a que la ilusión no me bañe cada día, no me emborrone el sentimiento.

Miedo a no pasear con Smetana el Moldava, a no sentir el jazz en su regazo.
Miedo a que Bach no me susurre su bajo continuo en la noche.

Miedo a no encontrar los eternos amarillos del invierno, y las nubes de algodón que sobrevuelo.
Miedo a la pereza
y a que tú, luz,
no vengas algún día.
La imagen corresponde aun magnífico anochecer, nada temeroso, en Nador, Marruecos.

domingo, marzo 25, 2007







TINTORETTO, HOY EN MADRID.
24 de marzo de 2007. Museo del Prado.

Asciendo lentamente una cola en escalera, hace frío a la sombra de Madrid, aunque son las dos y media de la tarde. En lo alto un fino arco de luna compite con el astro rey, el sol. El repiqueteo constante de los coches y sirenas me impiden concentrarme, me preparo para el goce interior.

¿Qué sé yo de Tintoretto? Leo que se llamaba Jacopo Comin, alias Robusti, alias Tintoretto, y que vivió entre 1518 y 1594. Sé que pintó muchos y grandes cuadros para las Iglesias de Venecia, para la escuela de San Rocco, para el Palacio Ducal. Este maestro veneciano, es para mí un maestro de las perspectivas, del color, un maestro de los paisajes humanos e interiores, de los escorzos, de las atrevidos desnudos femeninos. Entretenida en estos pensamientos se me acortaron los veinte minutos de espera, prólogo de dos horas de goce del detalle de sus cuadros pacientemente accesibles a la lenta mirada. Nos saluda y nos despide el Tintoretto de dos autorretratos, juventud y madurez y, en ellos, en su mirada, queda recogido todo un tratado de vida humana.

Encuentro potente y dominando la sala el cuadro de El lavatorio de pies, pero esta vez enfrentado a la Última cena, tal como Tintoretto los concibió juntos para la Iglesia del Santísimo Sacramente de San Marcuola, que aloja este último cuadro.

Toda la exposición supone un deleite de belleza, fuerza y color, un regalo para nuestra mente. las explicaciones en texto, así como el audiovisual, colocan al visitante en el contexto adecuado a cada cuadro. Yo disfruté especialmente con tres cuadros:

La Última cena que pintó para la iglesia de San Trovaso, (1563), porque es un cuadro en el que la humildad y la pobreza de la escena cautivan la mirada del que observa. La mesa desplazada en diagonal al plano principal, el dinamismo de las posturas de los apóstoles, los claroscuros, los detalles de las sillas de enea, todo el conjunto hace que te creas lo que allí sucede, que te encuentres metido en la habitación, que pases de mero espectador a observador activo.

Susana y los viejos, (1555-1556), es cuadro que conocía, que se encuentra en el Museo Histórico de Viena, peroque se ha restaurado recientemente y ha conseguido revivir un cuerpo de mujer que destaca como poderosamente bien tratado, adimirándolo casi creo sentir su piel viva, en el ambiente de un jardín, mientras los viejos asoman en una esquina inferior del cuadro.

Su último Autorretrato, (1588), en el que el rostro austero, lleno de sabiduría deja ver arrugas en la frente y una mente viva, en ebullición constante.

Ánimo, a por ella, deseo que disfrutéis esta exposición. Merece muy buena nota.


Por cierto, ya sabéis que las fotos que cuelgo en el blog son siempre mías, pero éstas no estan tomadas de la realidad sino del catálogo. Era imposible hacer fotos, aún sin flasch, en la exposición. Perdón por la calidad.

miércoles, marzo 21, 2007


EL DÍA DE AYER

El día de ayer fue un día especial, aunque tal vez como todos. Pero no puedo olvidar que ayer era el Día Internacional del agua y nuestros ríos se secan, que la primavera estaba a punto de empezar y los grandes temporales de nieve y granizo le dan con la puerta en las narices, pero sobretodo no puedo olvidar que ayer hizo cuatro años que se inició una guerra.
Y me apetece gritar ¡basta ya!. Allá parar la guerra ¡ya! y aquí un respeto a nuestras instituciones democráticas, dejad de jugar con mi voto ¡ya!. ¡Basta ya! de este circo mediático, que llama rancia a una guerra viva en la que mueren todos los días muchas personas, una guerra que se inició hace cuatro años y que ha llevado a un país a casi una guerra civil.

Aquí y allá, respeto, paz y libertad.

sábado, marzo 17, 2007


Con todo lo que cae últimamente, con las barbaridades que escucho, que los medios de comunicación, muchas veces partidistas, me sirven en bandeja cada día, después de cuatro años en los que todos los días nos sangra el corazón con nuevas muertes en Irak, prefiero leer poesía y recogerme.
Leyendo a José Hierro y su poema Momento eterno, del libro Alegría (1947) nació éste...



MOMENTO ETERNO

Sé que el instante que ahora vivo
se hace eterno en el recuerdo,
en la sonrisa que aún te alberga.

Ahora sé, que este vacío
que siento sin tu impulso
es el reflejo de tu luz
que ya he vivido.

Sé que nadie, sólo yo,
volverá a abrir ese reflejo,
reproducir en la memoria
aquel instante eterno.

Seguiremos caminando
instantes eternos.
¡Ay quien no los viva,
quien no pueda llenarse
de singulares momentos!.

Ahora sé que cuando
no esté, no sea nadie,
quedará toda mi vida
en todos ellos.

El domingo mi paraíso natural, Asturias, lucía este paisaje.

martes, marzo 06, 2007



SOBREVUELAN MARIPOSAS ROJAS
La prevención, la educación, el aislamiento social del maltratador no parece que mitiguen esta enorme lacra social. Un lunes de hace algunas semanas fue un día negro para la violencia de género, cuatro mujeres muertas o heridas muy graves a manos de sus compañeros o excompañeros sentimentales. ¿Cuantas mujeres más estarán aguantando situaciones de violencia en silencio? A ellas va destinado este poema, para que la luz y la libertad entre en sus vidas.



Una mariposa roja sobrevoló la noche
y las rosas abiertas de tus pechos
quedaron al desnudo en la acera.
El borde del acero recorrió
tu cuello transparente
y te abriste.
La tarde, y toda la vida,
fue un bajo continuo de violencia.
Habías muerto en febrero, el veintisiete,
con veintisiete años casi no vividos.
Una fría y cínica sonrisa
te cubrió como un último abrigo.
Tus ojos, en el suelo aún, no sabían
como cortar el cordón umbilical
con tu asesino.
Una brisa en tu melena cerró la noche.
Paseando por una ciudad meditrerránea me encontré con el frío edificio de acero y su imagen dividiendo una farola en dos, mientras la luna, casi llena, observaba la escena desde el cielo.

martes, febrero 27, 2007



Recogí la imagen de este cuadro en el Museo Kiasma, en Helsinki, en la primavera del año pasado. Al escribir este poema, retrato robot de algunos personajes con los que me cruzo en la vida, ronda esta imagen por mi mente y vuelvo a revivir la soledad que trasmite este paseante en su oscuridad.


IMPOSIBLE COMPAÑÍA

La escasa luz apenas te distingue,
ruidosa barra te sostiene,
eliges la forzada compostura,
te escondes tras una mirada fría,
vives solamente acompañado
de estridentes músicas

que nunca fueron tuyas,
ligero balanceo en las manos
de una copa intermitente
que vacías en los labios.

Tú no hablas, sólo observas,
imposible compañía te rodea,
pasa el tiempo, pasan días,
hoy tampoco te has atrevido
a decir nada, y eso que hace días
la ansías desde lejos y esta noche
acaba a su hora como siempre.

Has cumplido el rito de la búsqueda,
espectador de muchas soledades
manifiestas hoy, sin quererlo,
que algunas vidas pasan insensibles,
que ya nada es como antes,
vives solamente acompañado,
barra, copas, música, silencio,
huecas soledades que anidan en tu alma.


sábado, febrero 24, 2007




MELANCOLÍA

Hoy la melancolía
tiene cara de mujer
con sombrero cordobés.

Entre verdes austeros,
y tierras de olivos
florece su mirada.

Sus labios rojos
mudos ante mí,
esbozan hoy
una triste sonrisa.

Instalada en su mundo
deja pasar la vida,
sola ante esta mirada.
Frente a este óleo de Eduardo Arroyo, escribí el poema. El cuadro Melancolía II, 2002, estaba expuesto en ARCO 2007 por la Galería Louis Carré de Paris.

martes, febrero 20, 2007



ANTROXU DE MÁSCARAS

Máscaras piel caribe
cuando mis manos
quedan huérfanas.

Máscaras de azul cielo
para el lejano bosque
bosque de tu ausencia.

Máscaras de ceniza
si pintan amarguras
en el aire.

Máscaras de sarcasmo
cuando me visitan
vacías fanfarrias.

Máscaras de sonrisas
si mi alma llora.

Máscaras de agua dulce
si este invierne quiere
anudarse en mi alma.

Máscaras, visto máscaras.
Pero cuando tú me visitas, amor
¡Ay, entonces, que máscaras
de arco iris en mi pelo!

¡Ay, con que máscaras de miel
me acarician tus melosos deseos!

¡Ay, que untuosos dorados
lentamente inundan mi alma!

Vísteme, amor.
Vísteme de arco iris,
prímulas, susurros,
miel, luces y deseos.