MARTIN CHIRINO Y RAMÓN MASAST en el Museo BARJOLA.
De todos los buenos museos que tenemos en Gijón creo que nunca os hablé del Museo Barjola. Es un buen día para pasear el puerto pesquero de Gijón, sentir el mar y sus arrullos, disfrutar de la luz y el sol de otoño y para entrar en el Museo Barjola, pasear la obra de Chirino, Masast y siempre, siempre Barjola.
Hasta diciembre disponemos en Gijón de seis obras de Martin Chirino. Mediterránea, 1971, en hierro, colocada a la sombra del Ficus benjamina que crece en el hall del museo, dos cuadros, Suite Florencia, 2004, en aguafuerte y resina, Mi patria es una roca II y IV, 2006, en forjado y piedra, el Árbol de luz y sombra, 2005, en hierro, además de la Espiral que da título a la exposición.
Esferas y espirales nacen
en grietas iniciales,
de ida hacia los sueños,
de vuelta a sus deseos.
Esferas, espirales y sombras,
músculos en sucesión
que planean el espacio
ampliando, decreciendo
marcha atrás hacia el nido
engendrador, con el viento
que nos abre, que nos cierra.
Tal vez la vida sea solamente
una esfera en espiral
y la sombra que cobija.
En la segunda y tercera planta del Museo se exponen magníficas fotografías de Ramón Masast, blanco y negro las más antiguas, sabiamente combinadas con su obra en color de 1981 al 2006. Contactos es el título de esta exposición, contactos y contrastes, líneas y escenas, personas y personajes, texturas y geometría, esquinas y árboles al cielo, tejados y números, denuncia y vidas, siempre magníficamente reflejada la vida.
Aviso: No se pude marchar de este museo sin hacer una visita a la obra de Barjola, sus personajes y Tauromaquias en la cuarta planta.
Os dejo la fotografía de dos obras de Martin Chirino, Suite Florencia, 2004, y Mediterránea, 1971, en primer plano. Las fotografías de Ramón Masast son tantas que tendría dificultades para escoger solamente una.


